Cuerpo santo caído del cielo como garúa de madrugada, moldeaste para mí otro yo, moldeaste para mí otro todo. Boca santa que besa y mata, que me recorre que sube y baja, boca que a tu parecer por mi cuerpo se pasea. Poseído por tus embrujos, medio derrotado por tus ojazos, hágase tu voluntad en el suelo y en la cama. Un sometido que no lo diga, yo te reconozco como dueña mía, y hágase tu voluntad en mi alma y en mi cuerpo. Y no me puedo aguantar, que no puedo aguantar, te quiero tanto que el cuerpo me duele. Y no me puedo aguantar, y no me puedo aguantar, hasta quererte me duele y me duele, y no me puedo aguantar, oh, oh, oh. Virgen Santa como he rogado, por el milagro que me ha tocado, es como una aparición esa cara y esos labios. Poseído… Nota: también pueden utilizarse los acordes